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domingo, 16 de octubre de 2016

Premios Nobel de Física 2016




El Premio Nobel de Física 2016 ha sido concedido, ex aequo, a David J. Thouless, por un lado, y a F. Duncan Haldane M. y J. Michael Kosterlitz, por otra, por revelar los "secretos exóticos de la materia". En el fallo se destaca que el galardón se les concede a estos tres científicos británicos "por los descubrimientos teóricos de las transiciones de fase topológica y fases topológicas de la materia". Las transiciones de fase suceden cuando la materia cambia de fase, como cuando el hielo se derrite y se convierte en agua o el agua se evapora.
El premio Nobel ha galardonado este año un campo de estudio que trata de comprender el comportamiento de la materia a escalas microscópicas, donde no suelen aplicar las reglas del mundo con el que estamos familiarizados y reinan las normas cuánticas. Según ha explicado la organización del Nobel, en 1972, Kosterlitz y Thouless identificaron un tipo de transición de fase completamente nueva en sistemas bidimensionales en los que los defectos topológicos desempeñan un papel fundamental. Estas teorías ayudan a entender el funcionamiento de algunos tipos de imanes y de fluidos superconductores y superfluidos. Estas teorías también han sido importantes para entender el funcionamiento cuántico de sistemas unidimensionales a temperaturas muy bajas.
Durante mucho tiempo los científicos habían creído que las fluctuaciones térmicas destruían cualquier tipo de orden en el mundo de dos dimensiones, incluso a la temperatura de cero absoluto (-273 grados), por lo que sin fases ordenadas no eran posibles las transiciones entre ellas,
explica la Real Academia de las Ciencias.

sábado, 15 de octubre de 2016

Premio Nobel de Quimica 2016.


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El Premio Nobel de Química 2016 ha sido concedido a tres químicos: el francés Jean-Pierre Sauvage, de la Universidad de Estrasburgo (Francia); el escocés Sir James Fraser Stoddart, de la Universidad Northwestern de Evanston (Estados Unidos); y el holandés Bernard Lucas Feringa, de la Universidad de Groninga (Países Bajos). La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha premiado a los tres químicos "por el diseño y síntesis de las máquinas moleculares".
Los tres químicos han desarrollado moléculas con movimientos controlables, que pueden realizar una tarea cuando se les añade energía. "El desarrollo de la informática demuestra que la miniaturización de la tecnología puede conducir a una revolución", según expresa el comité de la Academia, que considera que los tres laureados "han miniaturizado máquinas y han llevado a la química a una nueva dimensión".
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Premio Nobel Medicina 2016.


El japonés Yoshinori Ohsumi (Fukuoka, 1945) ha sido galardonado hoy con el premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de los mecanismos de la autofagia, el sistema de reciclaje del organismo. La palabra autofagia tiene su origen en el idioma griego y quiere decir "comerse a uno mismo". El concepto emergió durante la década de 1960, cuando los investigadores observaron que las células podían destruir sus propios contenidos, encerrándolos en membranas y enviando los vesículos resultantes al lisosoma, un orgánulo celular encargado del reciclaje, según ha detallado en un comunicado el Instituto Karolinska, que otorga el premio.
Poco se sabía sobre este fenómeno, hasta que a comienzos de la década de 1990, "en una serie de experimentos brillantes" con levaduras de panadero, según el Karolinska, Ohsumi identificó los genes de la autofagia. El investigador japonés trabajaba entonces en el Instituto de Tecnología de Tokio.
"Los descubrimientos de Ohsumi condujeron a un nuevo paradigma en nuestra comprensión sobre cómo la célula recicla su contenido", prosigue el comunicado. El japonés observó que las células humanas empleaban una maquinaria similar a la de las levaduras. Desde entonces, la comunidad científica ha detectado que las mutaciones en los genes de la autofagia pueden provocar enfermedades. Y que el propio proceso de autofagia está implicado en varios trastornos, incluyendo el cáncer y el párkinson, además de participar en la respuesta a las infecciones y en la adaptación a la falta de alimento.


El científico belga Christian de Duve acuñó el término autofagia. Ganó el premio Nobel de Medicina de 1974 por el descubrimiento del lisosoma dos décadas antes. Su equipo había descrito un nuevo orgánulo celular que contenía enzimas que digerían proteínas, azúcares y grasas. Posteriormente, se observó que la célula podía llevar grandes cantidades de material al lisosoma para su degradación, dentro de vesículas llamadas autofagosomas.
"Los descubrimientos de Ohsumi condujeron a un nuevo paradigma en nuestra comprensión sobre cómo la célula recicla su contenido
Las células emplean la autofagia para obtener energía y materiales de manera rápida en caso de inanición o situaciones de estrés. En infecciones, las células también utilizan la autofagia para eliminar bacterias o virus invasores. El mecanismo sirve a su vez como sistema de control de calidad para deshacerse de proteínas u orgánulos defectuosos, que van surgiendo de manera natural con el envejecimiento.

"Nos han facilitado el trabajo"

Científicas del campo en el que fue pionero Ohsumi han celebrado el galardón de su colega japonés. "El premio Nobel es muy merecido y además, hay que reconocer la gran generosidad de la comunidad científica japonesa que trabaja en autofagia con los equipos de todo el mundo. Nos han facilitado todo para que pudiésemos ayudar a avanzar este campo", ha afirmado Patricia Boya, responsable el grupo que estudia las funciones de la autofagia en la fisiopatología de los organismos en el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC. Caty Casas, investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona, considera que este Nobel "reconoce por fin este proceso en toda su magnitud".
Muchas quinielas previas al anuncio apuntaban a la herramienta CRISPR de edición genómica como ganadora del Nobel de Medicina de 2016. Uno de los candidatos era el microbiólogo español Francis Mojica, descubridor de este sistema de cortapega genético en las bacterias. Finalmente, el Nobel ha ido para el campo de la autofagia, aunque la comunidad científica da por hecho que la técnica CRISPR recibirá el premio en futuras ediciones.